¿MAYORITARIOS CUANDO INTERESA Y CULPABLES CUANDO NO?
Antes de hablar de promesas, conviene empezar por algo muy
sencillo: leer lo que ellos mismos publican. En uno de sus comunicados,
USO se presenta como parte de los dos sindicatos mayoritarios en Minsait.
En otro, critica precisamente a los sindicatos que denomina “mayoritarios”,
a los que responsabiliza de la supuesta inactividad e inoperancia en la
empresa, metiendo además a UGT en el mismo saco. Hay algo que no termina de encajar, si USO
se presenta como el segundo sindicato del ranking, como ellos mismos afirman,
entonces también forma parte de esos sindicatos mayoritarios de los que hablan ¿Son
mayoritarios cuando interesa presumir de representación y dejan de serlo cuando
toca asumir responsabilidades? Autocrítica cero, la culpa siempre es de
otro.
Nosotros preferimos otra forma de hacer sindicalismo: si tienes representación, asumes tu parte de responsabilidad. Y si no tienes capacidad suficiente para conseguir algo, no se lo prometes a la plantilla como si estuviera en tu mano hacerlo. Porque decir una cosa en un comunicado y la contraria en el siguiente no convierte una afirmación en verdad. Solo hace más evidente la contradicción.
¿DE VERDAD TODO VALE PARA CONSEGUIR UN CANDIDATO?
De un tiempo a esta parte venimos observando una forma de hacer
sindicalismo que resulta difícil de calificar como otra cosa que desleal,
oportunista y profundamente irrespetuosa con las personas trabajadoras. Y
no hablamos de diferencias sindicales o de que un sindicato defienda unas
propuestas y otro defienda otras. Hablamos de contactar con personas que ya
han dado su palabra y han firmado una candidatura sindical y tratar de
convencerlas, mediante presiones, manipulaciones y promesas, para que renuncien
a ese compromiso y pasen a formar parte de otra candidatura. Eso tiene un
nombre: transfuguismo sindical provocado. Y cuando se hace para
conseguir candidatos a costa de otras organizaciones, demuestra bastante más
que ambición electoral, demuestra una preocupante falta de respeto hacia la
libertad sindical y hacia la palabra que una persona ha dado.
En UGT, cuando contactamos con una persona que nos dice que ya ha firmado por otra candidatura, nuestra respuesta es sencilla: Gracias por participar, respeta tu compromiso y mucha suerte en las elecciones. No intentamos convencerla para que se borre, ni intentamos desacreditar al sindicato con el que ya se ha comprometido. No le prometemos aquello que no podemos conseguir. Y, sobre todo, no necesitamos robar candidatos a nadie para poder presentar nuestras listas. Porque una cosa es competir en unas elecciones sindicales y otra muy diferente es intentar ganar deshaciendo las candidaturas de los demás.
Cuando una persona que había firmado por otro sindicato es convencida para renunciar, el problema no es solamente que cambie de opinión. El problema es que puede dejar una candidatura incompleta, obligar a subsanar unas elecciones o incluso impedir que una organización pueda presentar su lista. Esto ya ha sucedido ¿Ese es el modelo de sindicalismo que queréis?
Y AHORA VIENEN LOS REYES MAGOS
Para conseguir que una persona abandone una candidatura ya firmada
también hemos escuchado promesas. Que van a: conseguir subidas salariales,
eliminar el complemento absorbible, negociar un convenio de empresa propio.
Todo suena estupendo, el problema es una pequeña cuestión que conviene explicar
antes de creerse las promesas, en qué mesa van a negociar esas cosas. USO
no forma parte de la mesa de negociación del Convenio Estatal de Consultoría.
Por tanto, puede pedir que se elimine el complemento absorbible, puede exigir
una subida salarial, puede prometer un convenio de empresa, pero pedir no es
negociar y prometer no es conseguir. La diferencia entre una reivindicación
y un derecho es que finalmente exista un acuerdo firmado por quienes tienen
capacidad para negociarlo.
Y TODAVÍA HAY MÁS PROMESAS
Hay otra promesa que, según estamos comprobando, se repite a las
personas a las que intentan captar: “Si firmas con nosotros, tú irás a
negociar el convenio de empresa.” Conviene saber cómo funciona realmente
una mesa de negociación. Si la mesa está compuesta por 13 personas, no van 13
representantes de cada sindicato. Cada organización tendrá que designar a sus
representantes en función de la composición de la mesa y de su representación.
Por tanto, prometer individualmente a cada candidato que firme que será él o
ella quien se siente a negociar el convenio no es una garantía que puedan
ofrecer a todos. Porque, sencillamente, no pueden llevar a todos. Y
cuando llegue el momento de elegir quiénes se sientan en esa mesa, lo razonable
será que cada organización quiera contar con las personas que tengan mayor
experiencia y conocimiento de la negociación colectiva.
Así que cuidado con las promesas. No te están ofreciendo un puesto en una mesa de negociación, te están pidiendo tu firma para conseguir un candidato. Y después, cuando llegue la hora de negociar, ya veremos quién se sienta.
¿QUIÉN ESTÁ DONDE SE DECIDEN LAS COSAS?
En unas elecciones sindicales no solamente eliges a las personas
que estarán en tu comité. También decides qué fuerza tendrá cada organización
sindical en las mesas donde realmente se negocian los salarios, la jornada y
las condiciones laborales. Por eso, antes de creerte cualquier promesa, hazte
una pregunta muy sencilla: ¿puede realmente conseguir lo que me está
prometiendo? Porque si alguien te promete una subida salarial en una mesa
de la que no forma parte, no te está explicando cómo piensa conseguirla. Te
está pidiendo que confíes en una promesa. Y nosotros preferimos hablar de
hechos.
LOS HECHOS TAMBIÉN CUENTAN
¿Sabías que USO no quiso firmar el acuerdo de teletrabajo que
regulaba esta materia y establecía compensación de gastos? ¿Que en el ERE de
ISTI de 2020 defendieron que no había que hacer nada porque sería declarado
nulo y finalmente el Tribunal Supremo consideró acreditadas las causas alegadas
por la empresa? ¿Que tampoco quisieron firmar determinadas mejoras del Plan de
Igualdad de ISTI, entre ellas medidas relativas a flexibilidad horaria y
permisos?
Y si quieres saber qué hicieron cuando tuvieron capacidad para negociar un convenio de empresa en Tecnocom, conviene leer lo que firmaron. Entre otras cosas, establecieron que trabajases tres horas gratis de intervenciones, que las horas extra de técnicos en intervenciones no fuesen voluntarias, ni tampoco la disponibilidad de técnicos fuera de hora. También establecieron reglas por las que parte del tiempo de desplazamiento en vehículo de flota no computaba como jornada.
¿Este es el convenio de empresa que te están prometiendo? Estos son hechos, no promesas.
EL ESTILO SE PUEDE APRENDER. LA CLASE, NO.
Cada sindicato es libre de defender sus posiciones. Cada
trabajador es libre de votar a quien considere oportuno. Pero esa libertad
funciona en las dos direcciones. Tú eres libre de elegir sindicato y los
demás también tienen derecho a que se respete a sus candidatos.
Lo que resulta difícil de entender es que alguien pretenda presentarse como defensor de los trabajadores mientras, al mismo tiempo, considera aceptable presionar a una persona que ya se había comprometido con otra candidatura hasta conseguir que abandone esa lista. Eso no es defender la libertad sindical. Eso es utilizar la libertad de elección de una persona como instrumento para perjudicar a otra organización. Y si para conseguir una candidatura necesitas convencer a los candidatos de los demás para que abandonen sus listas, quizá el problema no esté en los candidatos, quizá esté en el modo de hacer sindicalismo.
ANTES DE ELEGIR, INFÓRMATE
No te pedimos que votes a UGT porque lo digamos
nosotros. Te pedimos algo mucho más sencillo: Infórmate. Pregunta
quién está en las mesas de negociación, qué ha firmado cada sindicato y qué ha
conseguido, qué propuestas puede convertir realmente en derechos. Y, sobre
todo, pregunta qué hay detrás de las promesas. Porque cuando alguien te dice
que va a conseguir algo, tienes derecho a preguntar cómo. Y si la
respuesta es que lo hará desde una mesa en la que ni siquiera tiene capacidad
para negociar, quizá no estés ante una propuesta, quizá estés ante una promesa
electoral.
No dejes que nadie te robe la capacidad de decidir libremente. Y tampoco permitas que conviertan tu firma, tu palabra y tu compromiso en una moneda de cambio electoral. Decide con toda la información. Las mejoras no las consigue quien más las promete, las consigue quien tiene capacidad legal para negociarlas, fuerza para defenderlas y voluntad para firmarlas.
UGT lleva más de 135 años negociando y defendiendo los derechos de las personas trabajadoras. Seguiremos haciéndolo con hechos, no con promesas, no con manipulaciones. Y mucho menos robando candidatos a los demás.