Sección Sindical Estatal de FeSMC-UGT en Indra Soluciones TI
SECTOR DE CONSULTORÍA Y ESTUDIOS DE MERCADO
La empresa habilita en la OMI la visibilidad de las necesidades de la Compañía para TODAS las plantillas de Minsait
19O: Día Mundial Contra el Cáncer de Mama
UGT llama a recoger el cáncer de mama en el listado de enfermedades profesionales.
Según el Observatorio del Cáncer, el 28,4% de los pacientes de cáncer han perdido o dejado el trabajo después de la enfermedad y un 3% ha tenido que cambiar de trabajo a consecuencia de la enfermedad. A las dificultades físicas y emocionales, se le suman las dificultades económicas. El 41% de las familias se enfrenta a un coste superior a los 10.000 euros durante la enfermedad, situándose en muchos casos en riesgo de exclusión social.
El impacto del cáncer en el entorno laboral es
mayor en las mujeres que en los hombres. En el caso de las mujeres enfermas de
cáncer, el 55% declara haber visto limitadas sus oportunidades laborales o
carrera profesional, mientras que en los hombres esta situación se da en un
41%. La falta de apoyo percibida por compañeros o jefes también es superior en
el caso de las mujeres, un 41% frente al 29% de los hombres. Además, a la hora
de encontrar impedimentos para realizar el trabajo, el impacto también es mayor
en las mujeres, 50%, frente al 37% que declaran los hombres.
En
2024 se diagnosticaron 35.875 nuevos cánceres de mama según el Observatorio del
Cáncer de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), lo que supone casi el
30% de los cánceres diagnosticados en mujeres. Es, por tanto, el más frecuente
en mujeres y se estima que una de cada ocho mujeres españolas desarrollará esta
enfermedad a lo largo de su vida. La Sociedad Española de Oncología Médica,
estima que en 2025 se diagnosticarán 37.682 nuevos casos. La edad de máxima
incidencia está por encima de los 50 años, aunque el 10% de los casos se
detecta en mujeres menores de 40.
En 2024 murieron 6.518
personas por cáncer de mama en España. Representa un 15% de todos los
fallecimientos por cáncer en la mujer en nuestro país.
La
AECC indica que la mortalidad tiende a disminuir por la mejora en los
tratamientos y gracias a los programas de cribado gracias a los que se logra
diagnosticar la enfermedad en sus inicios. Los programas de cribado y la
prevención a través de los servicios públicos de salud salvan vidas, pero estas
medidas de prevención pueden extenderse también a las empresas en la
actualidad.
Durante
los procesos de vigilancia de la salud que deben proporcionarse a las personas
trabajadoras para el cumplimiento de la Ley de Prevención, algunas empresas
amplían con pruebas diagnósticas preventivas o cribados para el cáncer de mama,
próstata o colon, facilitando la detección precoz y mejorando la supervivencia
de las personas trabajadoras. Sería conveniente que esta práctica se extendiera
rápidamente por los beneficios que aporta no solo a las personas trabajadoras,
sino a la sociedad en general.
Como
sabemos, los factores de riesgo que favorecen la aparición del cáncer de mama
son múltiples. Entre ellos, se encuentran la edad, la obesidad, el consumo de
tabaco y alcohol, el historial reproductivo y los antecedentes familiares. Por
ello, es necesario actuar de forma más eficaz en aquellas causas que se puedan
controlar de forma activa, como puede ser la prevención a la exposición a
agentes carcinogénicos en el trabajo. No solamente del tipo de sustancia
cancerígena, sino también reduciendo los valores límite y teniendo en cuenta
las diferencias que puedan existir ante diferentes comportamientos biológicos
en hombres y mujeres.
Hasta ahora, los valores límite se establecían con
parámetros masculinos, sin tener en cuenta las diferentes pautas o formas de
penetración en el organismo si la exposición la experimentaba una mujer. Por tanto, es necesario
aumentar la investigación y establecer medidas adicionales de prevención para
las mujeres expuestas en su lugar de trabajo.
Reconocimiento de enfermedad
profesional
El
investigador Laurent Vogel señaló claramente que "si usted es un hombre
con cáncer de pulmón, su médico probablemente le preguntará dónde trabaja, pero
es poco probable que lo haga si es una mujer con cáncer de mama. La
consiguiente falta de información podría ser crítica”.
La actualización del listado de enfermedades
profesionales español también debe dotarse de perspectiva de
género:
deben recogerse enfermedades femeninas con origen laboral como el cáncer de
ovario por exposición al amianto, pero hoy especialmente subrayamos la
necesidad de recoger en dicho listado, el cáncer de mama, por exposición al
trabajo nocturno, por exposición a sustancias químicas (pesticidas, bifenilos
policlorados, hidrocarburos aromáticos policíclicos, benceno y otros
disolventes, óxido de etileno), y radiaciones ionizantes.
La
infradeclaración de enfermedades profesionales y en especial del cáncer de
mama, supone un alto coste, no solo para las trabajadoras que las sufren, que
se ven privadas tanto del reconocimiento social como en términos de
prestaciones, sino también para el sistema público de salud, al cual se derivan
los costes que deberían ser asumidos por las Mutuas Colaboradoras con la
Seguridad Social.
Vigilancia de la salud
Los programas de vigilancia de la salud también
deben dotarse de perspectiva de género y adaptarse a los riesgos del puesto que ocupa la persona
trabajadora, pero teniendo en cuenta también si es
mujer u hombre, para incorporar por ejemplo frecuencias o pruebas médicas
distintas o específicas si fuera necesario.
Tras
la ausencia prolongada en el puesto de trabajo que suele llevar asociada esta
enfermedad, se debe realizar la vigilancia de la salud tal y como establece el
Reglamento de los Servicios de Prevención (RD 39/1997, de 17 de enero). En el
momento de la incorporación, debe valorarse si se considera a la trabajadora
como especialmente sensible a determinados riesgos y en consecuencia implantar
las medidas preventivas y de protección necesaria, ya que es necesario adaptar
el puesto de trabajo a las condiciones de la trabajadora tras su incorporación
después del tratamiento y la enfermedad.
Las
secuelas del cáncer siguen persistiendo, en mayor o menor medida, una vez se
han finalizado los tratamientos. La Asociación Española contra el Cáncer indica
que el dolor físico y la fatiga son dos de los síntomas más frecuentes que
persisten en los supervivientes del cáncer.
Como
se ha demostrado, en muchos casos, la reincorporación puede tener efectos
positivos para la recuperación física y emocional de la persona trabajadora,
pero también puede provocar preocupaciones respecto a la disminución del
rendimiento y a la relación con otros compañeros y compañeras.
El
momento de la reincorporación al trabajo de las mujeres que han sufrido cáncer
de mama, una vez que la decisión médica y personal lo apoyen, deberá ser
progresiva y paulatina, para proporcionar seguridad y confianza a la persona
trabajadora. Debe permitir y ayudar a combatir la ansiedad que pueda suponer la
vuelta al trabajo.
Por
ello es clave negociar con los representantes de las personas
trabajadoras, protocolos para la reincorporación al trabajo de estas personas, e
incluir cláusulas en los convenios colectivos que lo regulen.
Pueden recomendarse la flexibilidad en el horario, las adaptaciones de jornada, evitar los trabajos que conlleven una alta carga física o también aquellos que puedan implicar altos niveles de estrés, como medidas que ayuden a adaptar el trabajo a la persona y sus características actuales. Es importante además sensibilizar a toda la organización sobre la necesidad de facilitar el momento en el que las mujeres que han sufrido cáncer de mama vuelven al trabajo.
18O: Día Mundial de la Menopausia - Por la Igualdad y la Salud Laboral
La UGT, en colaboración con
la Sociedad Internacional de la Menopausia y la Organización Mundial de la
Salud, celebra el Día Mundial de la Menopausia el 18 de octubre de 2025. Este
día tiene como objetivo educar a las personas, especialmente a las mujeres, sobre
la menopausia y su impacto en la salud, para eliminar el estigma y la
desinformación que rodea a esta etapa de la vida, promoviendo una mayor
comprensión y apoyo para las mujeres que la atraviesan.
Desde UGT defendemos la necesidad de integrar la perspectiva de género en la salud y seguridad
laboral; nos comprometemos a romper
tabúes y mejorar la salud y el bienestar de las mujeres que
experimentan la menopausia, asegurando que esta etapa no sea motivo de
vergüenza ni estigma en el lugar de trabajo; proponemos
medidas concretas para adaptar el entorno
laboral a las necesidades de las mujeres en menopausia:
- Control de
temperatura y acceso a zonas de descanso.
- Flexibilidad horaria para gestionar el
insomnio y cansancio.
- Acceso fácil a baños adecuados.
- Sensibilización y formación en las
empresas sobre menopausia.
- Abordar los riesgos psicosociales.
10 de Octubre: Día Internacional de la Salud Mental
UGT NOS CONSIGUE UNA SUBIDA DEL 3% EN TABLAS PARA EL 2026
Desde el 1 de enero de 2026 aplica en todas las empresas del grupo Minsait en Indra (y también en las recientemente vendidas BPO y BPO S...
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Este 1 de enero de 2024 aplica en todas las empresas del grupo Minsait en Indra, la cláusula negociada y aprobada por UGT ante la patron...
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Puedes acceder al video elaborado por UGT con motivo del 28 de abril, Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo en el siguiente e...